Dentro de la arquitectura tradicional canaria, las molduras y balcones juegan un papel destacado, tanto en edificaciones señoriales como en construcciones más modestas. Este artículo sintetiza las características generales, el origen histórico y las particularidades de las molduras y balcones canarios, sin añadir información ajena al texto de origen.
Contexto y funcionalidad de las molduras y balcones canarios
Dentro de la arquitectura tradicional canaria existe un elemento que destaca sobre los demás, los balcones canarios. De influencia claramente andaluza y portuguesa, el balcón canario se encuentra presente en las 7 islas con pocas diferencias entre ellas. La función de este tipo de balcones, al igual que en el sur de la península, es la de favorecer la ventilación y la sombra dentro de casa. Se encuentran normalmente en los pisos altos, ya que los bajos se utilizaban como lonja o almacén mientras que eran los altos los dedicados a la vivienda.
Generalmente se compone de un suelo de madera apoyado en vigas y varias columnas que sostienen un tejadillo. El balcón es, probablemente, el elemento más característico de la arquitectura canaria. Suele estar en la fachada principal, aunque no siempre; la mayoría son de madera, abiertos o con tejados. Los balcones canarios pertenecen a la arquitectura tradicional de las islas, hermanada en estilo a las andaluza y portuguesa del sur, se presentan tanto en las ricas casonas señoriales como en las construcciones más modestas de carácter rural.
Materiales y origen de los balcones canarios
La materia prima fundamental es la madera de pino tea, que ofrece resistencia a la humedad, al sol y a insectos, permitiendo que balcones de gran antigüedad conserven su aspecto actual. El alma del balcón canario es el pino tea. Esta resina es la que hace que la madera sea prácticamente inmortal: resiste la humedad del Atlántico, el sol abrasador y el ataque de los insectos.
La influencia más clara es la mudéjar. Los artesanos que llegaron de la Península trajeron consigo las técnicas de la carpintería de lo blanco. Esto se nota en las celosías y en los artesonados. Portugal tuvo un peso enorme en la colonización de las islas. Canarias fue el laboratorio donde se ensayó la arquitectura que luego se llevaría a América. Pero el proceso fue bidireccional. Los balcones corridos y techados que vemos en ciudades como Cartagena de Indias o Lima tienen un ADN compartido con los de Canarias.
Tipos de balcones y elementos característicos
Balcones descubiertos: Suele ser más sencillo, con una barandilla de madera labrada. Balcón techado o de cajón: Es la joya de la corona, cubiertos por un tejadillo de teja árabe y cerrados total o parcialmente con celosías o ventanas de guillotina. Aquí se encuentra la famosa Casa de los Balcones. Construida en 1632, es posiblemente el conjunto más espectacular del archipiélago.
Los balcones de la Avenida Marítima son únicos: a diferencia de otros, estos no dan a la calle principal, sino que eran las "traseras" de las casas que daban al mar. Son de doble altura, están pintados de colores y servían para aprovechar la brisa marina. En la Plaza del Pino, las casas que rodean la basílica exhiben unos balcones de madera de pino tea que parecen encajes.
El corazón del balcón canario está en el patio interior: las casas señoriales se construían alrededor de un patio central que servía para ventilar y recoger el agua de lluvia. El balcón corría por todo el perímetro interior, conectando las habitaciones. Además de la madera, destacan elementos como canes, tribunas, antepechos y soportes, que articulan la estructura y la decoración.
Variantes y prohibiciones históricas
El balcón descubierto se caracteriza por un antepecho con parte inferior cerrada y parte superior de balaustres, listeles o celosías. Balcón descubierto de listeles pueden formar decoraciones como pequeños arcos o figuras geométricas. Los balcones cerrados o cubiertos presentan balaustres o celosías en la parte superior del antepecho, con origen en tradiciones como el mohárabe.
La construcción de balcones estuvo sujeta a prohibiciones en ciertos momentos históricos: se intentó prohibir su construcción y se mandó destruir los existentes por motivos de higienización y ventilación de calles estrechas, reconociéndose luego que pudo haber motivos de seguridad frente a revueltas. A pesar de ello, en Canarias se ignoraron estos mandatos y se siguieron construyendo balcones, con explicaciones que apuntan a la escasa atención de las ordenanzas y al aislamiento artístico de las islas.
Proceso de elaboración y producción de molduras y balcones canarios
El proceso de construcción se inicia con la selección de la madera tanto de pino como de Riga, la cual será limpiada de nudos y partes inservibles. Tras esto, se comienza a ensamblar la pieza en su totalidad, empezando por la base, seguido por los pilastros, y más tarde el tejado. A continuación, se sigue con la colocación del antepecho o parte frontal, los balaustres y el yudo. Seguidamente, se coloca la tabla que es la parte baja y una hilera de canes sobre esta. Finalmente, tras su ensamblaje, se procede a abrir los poros de la madera para más tarde pulirlo.
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Aplicaciones modernas y relación con el SATE y soluciones decorativas
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Notas finales sobre la identidad y la continuidad
Si hay una imagen que define la esencia de la arquitectura tradicional canaria, es la de un balcón de madera tallada asomándose a una calle empedrada. No son solo adornos; son piezas de ingeniería artesanal que cuentan la historia de un archipiélago que fue, durante siglos, el puente entre tres continentes. Este patrimonio continúa evolucionando, adaptándose a las necesidades de ventilación, sombra y uso de materiales locales, sin perder su alma histórica.
