El 90% de nuestras vidas la pasamos en el interior de edificios. Ahora bien, no a cualquier precio. A día de hoy, nuestros edificios son auténticos depredadores de energía. Se necesitan ingentes cantidades de energía para mantener el interior de los edificios en unas condiciones óptimas de temperatura. Los edificios consumen el 40% de la demanda energética de Europa, lo que supone el 36% de las emisiones de CO2 de la Unión Europea. Para ello, se hace imprescindible renovar nuestros edificios para hacerlos más eficientes y así poder reducir demanda energética y por lo tanto la factura energética.
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Qué es el sistema SATE y por qué es clave para la eficiencia energética
El sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico Exterior) consiste en la colocación, en las fachadas de viviendas y edificios, de diversos elementos constructivos con el fin de lograr un aislamiento térmico óptimo, tanto de frío como de calor. El sistema SATE está asociado al aislamiento térmico de los edificios. No cabe duda de que se trata de uno de los sistemas mejor valorados por profesionales y usuarios para proteger los hogares y oficinas del excesivo frío o calor.
SATE con poliestireno expandido (EPS). Es la solución más habitual. En España el espesor suele ser de entre 6 y 8 cm, aunque en países más fríos es normal utilizar espesores de hasta 16 cm. El EPS es un material de origen sintético, muy utilizado en la construcción por su facilidad de uso, además de ser ligero y poco denso. No solo protege térmicamente las viviendas, sino que también evita el deterioro de las fachadas.
SATE con poliestireno extruido XPS. La mayor rigidez del XPS lo convierte en idóneo para colocar en la planta baja del edificio. Al ser un material más denso, tiene mejores características mecánicas que lo hacen más resistente a impactos.
SATE con lana mineral MW. Es un material cada vez mejor valorado como revestimiento por sus grandes propiedades para aislar el ruido, su alta transpirabilidad y por ser ignífugo.
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Etapas y consideraciones clave de instalación (resumen práctico)
1. Preparación del edificio.
2. 3. 4. Los sistemas SATE comercializados en la UE se rigen por el Reglamento (UE) nº 305/2011 de productos de la construcción (CPR), que desde julio de 2013 sustituyó a la antigua Directiva 89/106/CEE. Bajo este marco, el fabricante del sistema (no de cada componente por separado) solicita a un Organismo de Evaluación Técnica (OET) una Evaluación Técnica Europea (ETE), con base en el Documento de Evaluación Europeo (DEE) específico para sistemas ETICS/SATE (EAD 040083-00-0404).
Podemos resumir la instalación del SATE en tres elementos principales: fijación del aislante al muro, anclaje mecánico complementario y revestimiento. Aunque estas son las fases fundamentales, aplicar el SATE en un edificio requiere tener en cuenta muchos factores, y su ejecución puede variar de un edificio a otro según sus características y los materiales empleados.
1. Preparación del edificio. Por tanto, hay que realizar un tratamiento previo del soporte para que el aislante pueda fijarse y anclarse adecuadamente: nivelar la superficie (reparando fisuras), garantizar una superficie de adherencia adecuada (eliminando restos de pintura u otros materiales incompatible) y asegurar la planimetría de toda la superficie donde se van a fijar las placas. Los soportes del SATE pueden ser de diferentes tipos: ladrillo cerámico, bloques de termoarcilla, hormigón, hormigón celular, muros de hormigón, paredes de mortero, paneles prefabricados de hormigón, etc. Habrá que analizar en cada caso cuál es el material aislante más indicado.
2. Los perfiles de arranque se instalan antes de colocar las placas de aislamiento, horizontalmente en el límite inferior de la zona a revestir, de manera que sea posible realizar de forma uniforme el arranque de la colocación de las placas y crear una zona de protección frente a humedades, golpes, etc.
3. Esta técnica puede variar en función del fabricante del sistema, ya que se pueden colocar diferentes tipos de materiales aislantes: placas de poliestireno expandido (EPS), placas de poliestireno extruido (XPS) o SATE con placas de lana mineral. A la hora de aplicar el adhesivo hay diferentes técnicas: en algunos productos se extiende un cordón perimetral con pelladas centradas en el reverso de la placa; en otros se extiende con llana dentada el adhesivo por todo el reverso. Las placas se apoyan sobre el perfil de arranque, ejerciendo una fuerza de vaivén para repartir el adhesivo, y después se presionan con ayuda de la llana (o directamente, en aplicaciones con adhesivo en toda la superficie). Hay que tener especial cuidado al colocar el aislante en las esquinas, que deben protegerse con perfiles metálicos que refuercen los puntos críticos y garanticen verticalidad y uniformidad.
4. Las placas se revisten con una primera capa de mortero, llamada capa base, de aproximadamente 1 a 2 mm de espesor. Sobre el mortero base se coloca la malla de fibra de vidrio, que debe quedar embebida mediante presión en la primera capa de mortero fresco. Tras el secado de la primera capa, se aplica una segunda capa que cubra completamente la malla, hasta alcanzar un espesor conjunto aproximado de 4 mm. El DB-SI no evalúa los componentes por separado, sino la solución de fachada completa (aislante + adhesivo + malla + acabado) ensayada según la norma UNE-EN 13823 (ensayo SBI) y clasificada conforme a la UNE-EN 13501-1. En la práctica, esto significa que el poliestireno expandido (EPS) y extruido (XPS), sin protección adicional, no cumplen por sí solos las clases exigidas en fachadas de cierta altura, por lo que en esos casos el proyecto debe recurrir a soluciones ensayadas específicamente (espesores de mortero reforzado, lana mineral, o barreras cortafuegos integradas en el sistema) que sí alcancen la clase requerida como conjunto.
Nota de actualidad normativa. Desde noviembre de 2025 está en trámite de información pública un proyecto de Real Decreto que modifica el CTE para transponer parcialmente la Directiva (UE) 2024/1275 (EPBD) y que, entre otras cuestiones, revisa la Sección SI 2 del DB-SI. El borrador -motivado en parte por el incendio de Campanar (Valencia, 22 de febrero de 2024)- plantea exigir clase A2-s1,d0 en fachadas residenciales u hospitalarias de más de 28 m y, cuando el sistema no alcance esa clase, obligar a instalar barreras cortafuegos de lana mineral (densidad mínima 60 kg/m³) a nivel de cada forjado. Estas ayudas suelen ser compatibles entre sí y se gestionan, en su mayor parte, a través de las comunidades autónomas, por lo que las cuantías y plazos concretos varían según el territorio. Sí. No necesariamente. La clase de reacción al fuego exigida depende de la altura del edificio y debe verificarse para el sistema constructivo completo, no solo para la placa aislante.
A continuación, vamos a profundizar en cómo el SATE actúa como aislante impermeable al agua de lluvia y permeable al vapor, evitando cualquier tipo de filtración de agua desde el exterior y humedades en el interior de las vivendas. ¿Quieres saber qué propiedades presenta el SATE? Los sistemas SATE juegan un papel fundamental en la consecución de estos 2 factores, impermeabilidad y permeabilidad. El sistema SATE es una solución permeable al vapor de agua e impermeable al agua de lluvia, si bien es cierto que, si nos fijamos en el grado de permeabilidad, algunos sistemas aislantes presentan una mejor transpirabilidad que otros. De esta manera, según el sistema SATE elegido, este ofrecerá un mayor o menor grado de permeabilidad frente a las condensaciones.
Para lograr el máximo grado de impermeabilidad de un SATE, el primer paso necesario es revisar la fachada y localizar las posibles vías de entrada de agua. Otro aspecto que se ha de tener en cuenta antes de colocar el sistema aislante para poder obtener la máxima resistencia a la filtración del revestimiento exterior, es considerar la humedad freática. En algunos casos, la humedad freática se puede eliminar mediante la aplicación de inyecciones de líquidos mineralizadores a base de siliconas o silanos. Otra posibilidad es la eliminación directa de las zonas que se empapan, sustituyéndolas por elementos hidrófugos. Una vez colocada capa de impermeabilización, ya se puede proceder a la instalación del aislante en la fachada SATE. Respecto a las consideraciones a tener en cuenta en su instalación, es importante que las placas aislantes no estén en contacto con el suelo, siendo ideal mantener una distancia, como mínimo, de 15 centímetros.
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Los Sistemas de Aislamiento Térmico para el Exterior (SATE), se han posicionado como un adecuado mecanismo que proporciona una solución eficiente frente a las rehabilitaciones térmicas, que se les deben realizar a las fachadas de las construcciones. No obstante, estas son herramientas que se aplican a unos 15 centímetros de distancia del suelo, en base a esto, detallaremos el proceso de impermeabilidad del SATE que se debe realizar en el área de los zócalos.
Proceso de impermeabilidad del SATE en el área de los zócalos
El área de los zócalos de las fachadas, se conoce como la parte inferior que se mantienen en contacto con el suelo. Por tanto, esta debe ser tratada con un adecuado sistema de impermeabilidad del SATE, en donde se implemente la utilidad de morteros y placas aislantes que eviten en todo momento la acción que produce la humedad producida por la lluvia o las salpicaduras de esta. Dicho esto, debes tener en cuenta que en base al tipo de construcción se puede tratar un método de impermeabilizante.
Para ello, describiremos cada caso, toma nota:
1. Edificaciones nuevas
Cuando la impermeabilidad del SATE se desea colocar en una construcción nueva es necesario que este perfil de arranque en el zócalo se coloque a una distancia mínima de 15 centímetros a partir del nivel del suelo. Dicha recomendación, se basa en que las actuales construcciones ya poseen muros con barreras de impermeabilización que limitan el ingreso del agua y las molestias que esta pueda ocasionar.
2. Rehabilitación de construcciones antiguas
Caso contrario, cuando la impermeabilidad del SATE es para una edificación antigua, la situación se torna muy distinta. Es decir, se debe realizar un tratamiento previo a todas las áreas del zócalo. Es por ello que, todo depende de la ubicación de la construcción, cuando los fenómenos atmosféricos son de poca intensidad, el recubrimiento de impermeabilidad debe tener una distancia de más o menos unos 150 sentimientos desde el suelo. En cambio, si los problemas de agua son de mayor intensidad, no queda otra alterativa que crear un sistema de drenaje de agua dentro del muro. En otro de los casos, se pueden crear barreras con la inyección de materiales de alta densidad (resinas, siliconas, silanos, polietileno y más), para evitar los daños que ocasiona la concentración de estos líquidos.
¿Qué otras técnicas utilizar para la impermeabilidad del SATE antes de poner los zócalos? Antes de que inviertas tiempo en la aplicación del zócalo como mecanismo de decoración para la parte inferior de la fachada, es necesario que adoptes ciertas técnicas que te ayudarán a mejorar el funcionamiento de la aplicación de los morteros y todas las placas aislantes del interior. Actualmente, puedes conseguir un tipo de impermeabilizante en forma de pintura. Esta, la puedes aplicar con una brocha o un rodillo, en una franja más o menos de unos 50 centímetros desde el suelo. Después de esto, puedes disponer de una placa aislante de alta densidad que tenga alrededor de 15 o 30 centímetros sobre el suelo. Para que esta se sujete, solo deberás utilizar como adhesivo el mortero impermeabilizador que estas aplicando previamente. Cuando ya hayas terminado todo el trabajo y los correctivos necesarios es momento de qué acondiciones la fachada con el estilo de zócalos que creas conveniente. Lo mejor de todo, es que puedes tener la tranquilidad de que la humedad de la lluvia no afectará estas áreas inferiores de las paredes. Cabe reiterar la importancia de que el proceso de impermeabilidad se lleve a cabo de forma correcta, ya que de lo contrario, la funcionalidad del SATE no será la que todos esperan. En caso que algo no quede de forma adecuada, en poco tiempo verás los desperfectos y las patologías por falta de adherencia.
Recomendación final: Cuando desees realizar este tipo de trabajos en las edificaciones, lo más recomendable es que busques a profesionales en el tema. La impermeabilidad de SATE es un trabajo que requiere de muy poco mantenimiento por la calidad y durabilidad de sus materiales. Por tanto, cuando un trabajo no es bien elaborado, en poco tiempo no solo verás las anomalías, sino que tendrás que invertir otra suma de dinero en mantenimientos que posiblemente tampoco te generen resultados positivos. Las fachadas son uno de los elementos más importantes de cualquier construcción. Es por ello que resulta fundamental mantenerlas en buen estado para no afectar la estética ni el interior de los edificios. Una de las mejores maneras de hacerlo es sometiéndolas a una buena impermeabilización. En Asper llevamos muchos años dedicándonos a la restauración de fachadas y su posterior impermeabilización. Con el inexorable paso del tiempo terminan apareciendo todo tipo de desperfectos en las fachadas de los edificios y en otras superficies como cubiertas, tejados o terrazas. En nuestra empresa ubicada en Cambre contamos con más de 20 años de experiencia en trabajos de reformas y rehabilitaciones de fachadas en toda el área metropolitana de A Coruña. Te proporcionaremos la atención y asesoramiento personalizado que mereces.

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