funciones cantero adoquines

Los canteros cuentan con numerosas y diversas herramientas para poder llevar a cabo tanto las tareas de preparación de la piedra como su tallaje. Las herramientas han ido mejorando y evolucionando con el tiempo pero el arte de extraer y moldear la piedra sigue el modelo tradicional heredado durante siglos. Cuando la piedra llega al taller es tratada por el cantero para poder salir después en su forma y diseño exacto.

Herramientas básicas para la preparación y tallado de la piedra

Las herramientas que se emplean en esta fase son la pica de desbaste, el pico de desbaste, la escoda, el martillo y el escafilador. Pico de DesbasteEs muy parecido a la pica de desbaste pero de un menor tamaño. Las herramientas de separación o corte se utilizan para cortar o dividir el bloque de piedra en piezas más pequeñas. Antiguamente los canteros se valían de cuñas de madera o de metal. En la actualidad, se emplean sierras circulares para cortar las piezas.

Estas sierras están dotadas de discos de carborundun o diamante para cortar la piedra. El bloque se coloca sobre una plataforma que se desplaza sobre unos raíles para acercar la piedra al disco. CuñasAntiguamente los canteros se valían de cuñas de madera o de metal. Sierras CircularesEstas sierras están dotadas de discos de carborundun o diamante para cortar la piedra. El bloque se coloca sobre una plataforma que se desplaza sobre unos raíles para acercar la piedra al disco. La labra es el paso definitivo en el trabajo directo con la piedra y su parte más artística.

Es en este momento cuando el cantero esculpe las formas y figuras que adornarán la pieza. En la fase de “repunteado” se utiliza el puntero. En este proceso se necesita una herramienta más precisa, ya que, lo que se busca aquí es un desbastado más fino. En la segunda fase de la labra se establecen las “tiradas” o “directrices” de los diferentes planos o caras de la piedra. PunteroEl puntero es una pieza de hierro acerado, terminado en punta y el otro extremo más romo para golpear en él con el martillo. Cinceles TallantesEstos instrumentos son de forma variada, de hierro acerado y de tamaños y secciones diferentes. Carril o MordazaTambién llamado "tren".

Todas las herramientas de un cantero son útiles dependiendo en el proceso en el que se encuentre. Las más significativas son el «martillo del cantero» que es una barra de acero con la punta endurecida se sujeta con una mano mientras se golpea el extremo con una maceta y que sirve para ir desbastando la piedra e ir dándole la forma deseada.

Transporte de la piedra desde la cantera al taller

Una vez que el cantero ha sacado los bloques de piedra de la tierra necesita una serie de herramientas que le permitan transportarlas hacia el taller. La HondillaEs una cuerda fuerte o cable de acero con el que se ata la piedra. CastañuelasEsta herramienta está basada en la cola de milano. TenazasSon piezas de hierro fuerte que posee dos brazos articulados a modo de tijeras. Los trabajadores de cantera lo hacen principalmente en talleres o canteras. Cortan y preparan piedra de la cantera para su posterior uso.

Procedimiento de marcado y tallado inicial

Primero marcan un esquema en el bloque de piedra, y luego la cortan cuidadosamente para moldearla mediante el uso de herramientas manuales y eléctricas, tales como mazos, cinceles y taladros. En algunas canteras, los canteros utilizan máquinas de corte para cortar bloques de piedra siguiendo un patrón establecido. Algunos canteros aprenden a tallar la piedra y se especializan en este tipo de trabajo. Algunos se especializan en la restauración de viejas piedras talladas. En este trabajo, hacen trazados de cantería dañada y se encargan de transferirlos al en el taller según un patrón. Dibujan patrones y los utilizan para cortar la piedra. Los que trabajan en la obra, montan la piedra terminada en el lugar, siguiendo los planos del arquitecto e incorporan la piedra al edificio.

herramientas del cantero y procesos de tallado

Formación histórica y roles del oficio

Según el excelente trabajo de José Ángel Barrio y José G. Moya Valgañon, desde el siglo XVI hasta el XVIII, los contratos de aprendizaje no diferían de los que eran habituales en otros oficios, estableciéndose de forma minuciosa como mínimo que el maestro debe enseñar al aprendiz todas las artes de la profesión sin ocultarle nada, que éste permanecería en el taller todo el tiempo convenido y los compromisos en cuanto a manutención, vestido y hospedaje así como la retribución, si la hubiere, definiéndose también las responsabilidades por el incumplimiento de las obligaciones contraídas. Los oficios básicos eran los de "sacador", "desbastador", "cantero-labrante" y "asentador", cada uno con sus características específicas, mientras el de "entallador" abarcaba varias tareas que hoy consideraríamos de diversos sectores. La tarea de "sacador" de piedra era la que requería menores conocimientos, dedicándose con la ayuda de barras, barrenas, cuñas, mazas y picachones a extraer las rocas.

La voladura de las mismas, usando la pólvora, tenía notables inconvenientes como el peligro para los trabajadores, bajo rendimiento del material aprovechable y elevados costes de escuadrado de las piezas extraídas al presentar formas heterogéneas. El oficio de "desbastador" exigía más habilidades pues con el auxilio de escasas herramientas manuales (cinceles, macetas, puntero, etc.), debía de dar a las piedras las formas finales aproximadas antes de enviarlas a las obras. El encargado de labrar la piedra era el "cantero" también llamado "labrante" y que corresponde con nuestro clásico "arguiña". Su trabajo fundamental en la construcción se llevaba a cabo a pie de obra, siendo las herramientas básicas utilizadas el cincel, escuadra, regla, trinchete y escota. En 1905 ya se constituyó en Bilbao la Unión Profesional de obreros Canteros (Labrantes) estableciéndose en su artículo 52 "Los solicitantes deberán reunir las condiciones siguientes: Ser notoriamente, católico, apostólico romano y de ordenadas costumbres; haber trabajado durante dos años en la profesión de cantero (labrante) y residido en el distrito durante seis meses, y no pasar de los 45 años de edad. Los "asentadores" eran los encargados de colocar los materiales para lo que era fundamental la barra de uña.

Para iniciar las labores en una nueva zona de trabajo se comenzaba por limpiar toda la vegetación y retirar toda la tierra hasta tente la roca limpia visible. Seguidamente procedían a abrir el primer frente, para ello ejecutaban en la roca un agujero (barreno) horizontal de 40 mm de diámetro y unos 2 m de profundidad, utilizando la barrena, barra cilindrica o hexagonal con su extremo afilado. La explosión provocaba la rotura de la roca, que una vez retirada dejaba abierto el frente de trabajo del que se iban a extraer los bloques deseados. Para ello volvían a realizar otro orificio igual al anterior, que también se rellenaba con pólvora que explosionaban de la misma forma, con lo que la roca se fragmentaba por su parte inferior y se elevaba ligeramente. Para separar definitivamente los bloques efectuaban una serie de orificios verticales, de 2 cm. Una vez que habían efectuado todos los agujeros de una hilera los rellenaban de cal viva, añadían agua y los cerraban con tierra. La reacción del agua con la cal producía tal aumento de presión que al cabo de 24 horas la roca quedaba rajada y separada.

El modo de producción arquitectónico en los siglos XVII y XVIII. Kobie. El oficio de cantero es uno de los más antiguos del mundo. A lo largo de la historia de la Humanidad, todas las grandes civilizaciones han construido templos, palacios, iglesias o murallas. Todas esas construcciones perseguían, además de una utilidad, plasmar en piedra una serie de ideales que de haber estado construidos en otros materiales no hubieran asegurado de igual forma la inmortalidad de sus obras. La importancia de los trabajos de cantería queda manifiesta simplemente al observar las iglesias y las grandes catedrales europeas, construidas utilizando como pieza base los sillares; o las obras levantadas anteriormente por los romanos (vías de comunicación, puentes, acueductos, etc.) con adoquines, bloques o mampuestos.

Cantera en Campaspero Las tradiciones, para que no mueran, necesitan de vez en cuanto, inyecciones de vitalidad. El oficio artesano de cantero va perdiendo, día a día, fuerza y seguidores. No hay gente joven que quiera seguir los pasos de aquellos mayores que ya no pueden -pero quieren- seguir. Sin embargo, a medida que la sociedad va cambiando, el amor por el arte y las tradiciones culturales se hace más patente. La piedra trabajada artesanalmente es un arte que bien merece la pena no perder. Nuestro patrimonio histórico y cultura está repleto de iglesias, palacios, castillos o puentes que fueron levantados por hombres que arrancaron de las rocas lo que nosotros, tiempo después, contemplamos como verdaderas joyas arquitectónicas. Sin canteros, sin su oficio, no hubiera sido posible unir las dos orillas de un río, ni templos que se han convertido en patrimonio de la humanidad, junto con una muralla que es hoy el orgullo de la Ciudad de los Caballeros (Ávila). No solo de esa ciudad, pues las obras de la cantería han ido pasando a la historia de la humanidad. Los hombres que las levantaron pusieron su vida en una noble tarea que hoy quiere ser heredada.

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