La figura descrita se enmarca en el gusto helenístico por representar estados de ánimo y psicé, destacando la danza ritual y la figura del fauno como elemento central de la celebración dionisíaca.
Origen y significado de la pieza
Inserto en este estilo de vida no represivo, y como parte esencial del acompañamiento, se encuentra la figura del fauno (versión latina del sátiro). Este ser híbrido, con cuernos de cabra y pequeña cola, participa de la fiesta central del culto dionisíaco, la danza, ejecutando un complicado paso de puntillas al tiempo que alza los brazos y chasquea los dedos.

La escultura fue localizada en el atrio principal de una casa pompeyana a la que dio nombre: la Casa del Fauno, una de las construcciones más lujosas de la ciudad. Celebrada desde entonces con gran entusiasmo, se le llegó a conocer como la «Venus de Médicis de los rústicos», y gozó de una reputación que se mantuvo intacta con el tiempo.
Origen del copiado en escayola
El vaciado en yeso es copia de un original realizado en bronce, encontrado en 1830 en Pompeya, que da nombre a una de las casas más lujosas de la ciudad. La obra, de pequeño formato y expuesta actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, formaba parte de la decoración del impluvium localizado en el atrio toscano de la casa.
La réplica, de gran calidad, conserva intacta la inmediatez y sensualidad de la obra auténtica, y es muestra del gusto de la plástica helenística por la representación de los estados de ánimo y de la psyché, el «alma», en general. El original se conserva en el Museo Nacional de Nápoles y allí fue copiado por el formador napolitano Scognamiglio. La réplica en yeso, creada por Scognamiglio, refleja con fidelidad los detalles del bronce original.

Descripción técnica y iconografía
Representa una figura masculina completamente desnuda y en actitud danzante, con bigote y barba espesa y poco cuidada y una pequeña cola, pelo alborotado, corona de bellotas y dos pequeños cuernos de macho cabrío que nacen de su frente, cola y orejas puntiagudas, atributos que lo identifican en gran medida con un Fauno, tal vez Pan, divinidad protectora de los pastores y de los griegos, pero también con un sátiro, personaje clave en el cortejo que suele acompañar al dios Baco.
El Fauno danzante de Pompeya se encuentra desarrollado con gran destreza y muestra una enorme maestría en el modelado, logrando formas suaves que confieren a la pieza un enorme realismo. Al mismo tiempo el conocimiento y el desarrollo de la anatomía presenta una gran corrección, destacando igualmente un notorio control de las formas y de las proporciones, lo que posibilita que la pieza en general, y el movimiento en el que se encuentra sumergido el personaje en particular, denoten un enorme realismo.

Relación con la tradición artística
En el ámbito religioso, los primeros templos de la ciudad de Roma siguieron el modelo itálico-etrusco. Con la transformación del Foro Romano por Augusto y el rediseño del Foro de Augusto, cambió el significado de los antiguos centros de las ciudades. La simetría axial, orientada hacia un templo sobre un podio, caracteriza esta época. En la escultura, predominan inicialmente copias y reinterpretaciones de modelos griegos. Sin embargo, la escultura romana se destacó por sus retratos, en los que se prefería la forma del busto.