El Taller de Vaciados y Reproducciones Artísticas de la Real Academia de Artes de San Fernando, en Madrid, custodia importantes vaciados históricos en yeso utilizados como modelos clásicos en la formación de los artistas.
Mantiene una tradición que se remonta a los primeros años de su fundación, cuando se encontraba ubicada en la Real Casa de la Panadería en la Plaza Mayor de Madrid.
Desde sus orígenes en 1752 esta institución tuvo especial interés en reunir una colección de esculturas en yeso, vaciadas de las más conocidas y valoradas de la Antigüedad Clásica.
Orígenes y misión educativa
El Taller está aún en funcionamiento, realizan talleres formativos y, además, aceptan encargos.

La labor educativa se orienta a la formación de artistas mediante la observación y reproducción de vaciados clásicos, que permiten estudiar proporciones, texturas y técnicas de tallado.
Relación con la Antigüedad Clásica
La colección de yeso vaciado de obras de la Antigüedad Clásica funciona como recurso didáctico para comprender estilos, anatomía y dinámicas de las esculturas antiguas.
La técnica del vaciado en la escultura
Ubicación histórica y cambios de sede
La institución ha experimentado cambios de ubicación a lo largo de su historia, manteniéndose siempre ligada a la formación de artistas a través de vaciados y reproducciones.
La Plaza Mayor de Madrid y la Real Casa de la Panadería forman parte de su memoria histórica, vinculando la tradición educativa con un entorno urbano emblemático.
Funcionamiento actual y servicios
Actualmente, el Taller realiza talleres formativos para artistas y estudiantes y, además, acepta encargos para reproducir obras de interés académico o artístico.
Entre sus funciones se encuentran la conservación y difusión de técnicas de vaciado en yeso, así como la difusión de un patrimonio histórico-artistístico relevante para la enseñanza de la escultura.

Impacto en la formación de artistas
Los vaciados en yeso sirven como modelos de estudio para comprender la anatomía, las proporciones y la ejecución de la escultura clásica.
El taller aporta continuidad a una tradición educativa que ha influido en generaciones de artistas, consolidando un enfoque pedagógico basado en la observación detallada de obras históricas.