Cuando se renueva la cocina, lo que buscamos es que todos los accesorios queden perfectamente integrados con las piezas de su alrededor. Los copetes para encimeras son accesorios que se conocen también como zócalo, remate o perfil. Tipos de copetes para encimeras. Encontraremos una gran variedad de copetes para encimeras, donde su fabricación y forma geométrica será vital para una buena elección.
¿Qué son los copetes para encimeras?
El copete, también conocido como zócalo, remate o perfil, es una pieza que se coloca en la parte superior de la encimera, pegando con la pared. Se utiliza para rematar la superficie sobre la que se trabaja, ya que es bastante complicado que la misma quede perfectamente ajustada a la pared o los muebles de la cocina. Dado que en la conformación de estas zonas suelen quedar huecos vacíos debido a la unión de distintos materiales, si son demasiado grandes no se pueden solucionar con silicona. En estos casos, entran en juego estos elementos como si se tratase de unos embellecedores que se encargan de ocultar las posibles imperfecciones.
El copete es una pequeña moldura que se coloca en la unión entre la encimera y la pared. Cuando se trata de elegir materiales y diseños para tu cocina, a menudo se piensa que debes sacrificar la estética por la practicidad, o viceversa. El porcelánico es un material muy poco poroso, lo que significa que no absorbe líquidos y es extremadamente fácil de limpiar. Esta característica elimina la necesidad de un copete, ya que la unión entre la encimera y la pared queda perfectamente sellada y protegida. Además, al no tener que usar copete, la encimera tiene un aspecto más limpio y elegante.
Funciones y beneficios del copete
El copete es un elemento sumamente útil por los siguientes motivos: Esta pieza sirve como barrera para evitar que el agua que se acumula en los azulejos de la pared por condensación dañe la encimera. Previene que la suciedad se cuele por los huecos vacíos que quedan entre la base y la pared. A nivel estético, sirve para rematar el conjunto de la encimera y camuflar las irregularidades de los materiales.
¿Es siempre necesario colocar un copete en la encimera?
Aunque los copetes cumplen una función muy práctica y funcional en las cocinas, no siempre es preciso recurrir a esta solución. Existen algunos modelos de encimeras cuyo diseño permite que se puedan encastrar totalmente a la pared. En algunos casos, el alicatado se realiza después para que finalice sobre el borde de la superficie y conseguir un resultado impecable. En estos supuestos se puede prescindir de esta pieza que ocupa todo el largo de la encimera. No obstante, esta opción no excluye la necesidad de tener que añadir silicona o una masilla especial en la unión entre las distintas partes para evitar que se filtre el agua.
Qué tipos de copetes para encimeras existen
En el mercado es posible encontrar una amplia variedad de copetes con distintos materiales y formas. A la hora de decantarse por un tipo en cuestión es importante tener en cuenta que la mejor opción es elegir esta pieza del mismo material que la encimera para conseguir un acabado homogéneo.
- Copete metálico: según la estética que tenga la cocina, estos modelos pueden destacar demasiado, aunque si se trata de un estilo moderno, es posible que no llame mucho la atención. En cualquier caso, es uno de los modelos más duraderos.
- Copete de PVC: dado que este material es sumamente eficiente, resulta una alternativa idónea para cubrir el espacio que queda entre la encimera y la pared. Además, estos elementos de PVC están disponibles en un sinfín de diseños y tonalidades.
- Copete de madera: este tipo se utiliza siempre que la encimera sea del mismo material. Aunque existen diferencias en cuanto a la resistencia en función de la tipología de la madera, no resulta la mejor opción para soportar la humedad y las tareas que se suelen realizar en la cocina.
- Copete de piedra: a diferencia del caso anterior, la piedra es altamente resistente, ya que destaca por su dureza y durabilidad.
Soluciones y alternativas para estanqueidad y estética
Si la encimera se encuentra directamente con una pared alicatada con algún material cerámico, podemos evitar la colocación de copetes siempre y cuando utilicemos un cordón de silicona impermeable para unir ambas piezas. Subir el mismo material de encimera hasta la altura de los muebles altos. Colocar revestimientos de paredes metálicos o de espejo. Esta solución se utiliza mucho en cocinas profesionales o industriales. Donde la rápida limpieza es un punto a tener en cuenta. Utilizar el material de encimera para los encuentros con los muebles. De esta forma remarcamos la zona húmeda de la cocina a la vez que la protegemos totalmente frente a salpicaduras.
El uso de porcelánico tanto en la pared (frente de la cocina) como en la encimera es una opción excelente. Mantenimiento mínimo: su superficie lisa facilita la limpieza y no requiere cuidados especiales. Resistente a manchas y humedad: perfecto para zonas con alto tráfico y uso de agua. Estética moderna: proporciona un acabado uniforme y sofisticado.
Materiales y consideraciones prácticas
El porcelánico es un material muy poco poroso, lo que significa que no absorbe líquidos y es extremadamente fácil de limpiar. Esta característica elimina la necesidad de un copete, ya que la unión entre la encimera y la pared queda perfectamente sellada y protegida. Además, al no tener que usar copete, la encimera tiene un aspecto más limpio y elegante. El material porcelánico, que puedes utilizarlo para vestir encimeras, paredes o incluso suelos, es la solución que más combinaciones estéticas te ofrece, sin renunciar a ninguna de las ventajas del resto de materiales mencionados.
