En el mundo de la construcción, los morteros son materiales esenciales que garantizan la resistencia, la adherencia y el acabado de muchas superficies. Desde el levantamiento de muros hasta la restauración de fachadas, existen diferentes tipos de morteros según su composición, aplicación y resultado final. El mortero es una mezcla de aglomerante, arena, agua y, en ocasiones, aditivos que mejoran sus propiedades. Mortero de cemento: es el más común y resistente. Se usa en muros, pavimentos, fachadas y reparaciones estructurales. Cuando se trata de fachadas, la elección del mortero es clave para lograr un resultado estético, resistente y duradero. Los aditivos para morteros permiten modificar sus propiedades para adaptarse a las necesidades de cada trabajo. Seleccionar el tipo de mortero correcto depende del soporte, la ubicación, las condiciones ambientales y el acabado deseado. La importancia de conocer los distintos tipos de mortero está en poder elegirlos acertadamente para garantizar la funcionalidad, durabilidad y estética de las obras de construcción.
Con morteros unimos ladrillos, revestimos superficies, reparamos estructuras, etc. Las necesidades particulares de cada obra determinan cual mortero conviene usar para obtener óptimos resultados. Por ello desde ITERSACO H&R elaboramos este post para explorar los diferentes tipos de morteros. Estos son materiales fundamentales en los procesos constructivos y en su composición están elementos que son parte del catálogo de productos que ofrecemos a nuestros clientes.
Qué saber sobre los tipos de mortero en la construcción
Los diferentes tipos de mortero diversifican las posibilidades de utilizar estas mezclas especiales para cubrir diversas necesidades al unir componentes en un proyecto constructivo.
Comúnmente, los morteros están compuestos por conglomerantes como cemento, cal o yeso; agregados como la arena y agua. En algunos casos se añaden ciertos aditivos como, por ejemplo, impermeabilizantes y aislantes para mejorar las propiedades de la mezcla.
Para lograr resultados duraderos y de calidad es necesario elegir el tipo más adecuado de mortero y aplicarlo correctamente. Pero hay que comenzar por conocer las posibles variantes y sus características. ¡Comencemos!
Mortero de cal
Como lo sugiere su nombre, este mortero lleva cal en su preparación. Es uno de los tipos de morteros para fachadas porque permite un acabado uniforme y estético en el revestimiento exterior.
El mortero de cal ofrece buena transpirabilidad, permite obtener terminaciones más flexibles, resistentes y duraderas. Resulta muy efectivo en trabajos de restauración y conservación de monumentos históricos y construcciones antiguas.
Mortero de cemento
Este tipo de mortero contempla la mezcla de cemento y arena. Es fácil de mezclar y manejar, ofrece buena adherencia y resistencia a la compresión. Está entre los morteros más populares por la amplitud de sus prestaciones entre las que resalta la durabilidad.
El mortero de cemento es de uso frecuente para pegar ladrillos en muros o baldosas en superficies exteriores o interiores. También para rellenar espacios que queden entre los bloques. Se considera uno de los más eficientes tipos de morteros de albañilería. Estos materiales aportan sus propias ventajas para obtener una mezcla resistente, flexible, con buena plasticidad y resistencia al fuego.
Este mortero que combina la plasticidad del mortero de cal con la resistencia del mortero de cemento, ofrece buenos resultados al construir paredes de bloques y ladrillos. Asimismo, es de uso común en cimientos y revoques impermeables, muros cargados y otros proyectos constructivos.
Mortero mixto (cemento y cal)
Combina plasticidad y resistencia, buena adherencia. Muros de carga, cimientos, revoques impermeables.
Otras variantes y usos menos comunes
Además de los tres tipos de mortero para construcción que hasta ahora hemos señalado, agregamos otras variantes de uso menos común: El mortero de yeso, que se puede usar en acabados interiores para lograr superficies perfectamente lisas, fáciles de pintar y decorar. El secado rápido es una de las características de este mortero.
Mortero monocapa, uno de los tipos de morteros de cemento que es ideal para fachadas. Tiene propiedades hidrófugas y es resistente a la lluvia.
El mortero refractario, con muy buena resistencia al calor. Recomendado para construir hornos, chimeneas y calderas.
Mortero cola, recomendado para colocar azulejos o piezas cerámicas en ciertas superficies, es un tipo de mortero para suelo radiante.
Mortero con polímeros, el cual ofrece alta flexibilidad. Es ideal para revestir tanques, piscinas y superficies sujetas a movimientos.
Como se puede ver, existen distintos tipos de morteros; cada uno con propiedades y aplicaciones particulares, pero todos están destinados a satisfacer determinadas demandas al unir y fortalecer diversos componentes estructurales. Un aspecto que se debe cuidar es el relativo a los tipos de morteros y sus proporciones, ya que la precisión puede marcar la diferencia al momento de lograr el resultado final deseado. Las porciones dependen, entre otras cosas, de la función que cumplirá el mortero y de las exigencias técnicas del proyecto.
¿Qué es la cadena de nivelación y su relación con el muro de enrase?
La cadena de nivelación son las estructuras que se construyen sobre los muros de enrase para distribuir las cargas totales de la obra, por lo que podemos considerarlas como el último elemento de la cimentación. Se elaboran de concreto armado, son del mismo ancho que el muro de enrase y evitan que este último sufra fallas o cuarteaduras.
Recuerda que en ITERSACO tienes acceso a acero corrugado y diversos tipos de cemento necesarios para elaborar un muro de enrase, además de una gran cantidad de materiales para llevar a cabo la construcción de toda tu obra.
En lo que respecta al mortero, se utilizan diferentes proporciones según la aplicación. En lo que respecta al mortero más sencillo, se utiliza una parte de cemento por 6, 8 o 10 partes de arena. Las proporciones de cemento, cal y arena varían en función de su uso. Para obras corrientes, se utiliza 1 parte de cemento, 2 de cal y 6 de arena. En muros poco cargados se emplea 1 de cemento, 1 de cal y 8 de arena. Se clasifica como M 75 según la norma UNE EN 999-2 y se presenta ya premezclado en seco. La diferencia principal es que el monocapa es un tipo especial de mortero, fabricado industrialmente y listo para usar. Con él se logra al mismo tiempo proteger y dar acabado a la superficie, ahorrando pasos en el proceso.
