Nos encantan los techos altos, pero no siempre sabemos lo que hay que hacer para sacar el máximo partido a esos metros verticales que nos regala nuestra casa. ¿Lo descubres con nosotros? Quizás sea por ese aire señorial que dan a cualquier casa, por esa amplitud que transmiten… ¿o será por el eco antiguo que susurran? No sabemos la razón pero los techos altos nos apasionan. Lo que mucha gente no sabe es que no solo permiten ganar más espacio en una casa, sino que admiten una infinidad de posibilidades decorativas para que sean tan estilosos como funcionales. ¿Tu casa tiene los techos altos pero no sabes cómo aprovecharlos?
1. Las estanterías altas permiten ganar mucho espacio de almacenamiento vertical, al mismo tiempo que dan personalidad y carácter a la estancia. Pueden convertirse en una gran biblioteca en el salón, un invernadero de plantas o una exposición de objetos decorativos. Si además de ser práctica quieres que se integre perfectamente con el resto del salón, pasillo o dormitorio, opta por esta estantería de madera de pino con acabado natural.
2. Si quieres aprovechar tus techos altos, los aparadores verticales son grandes aliados porque permiten organizar tus cosas sin recargar el ambiente. Desde el almacenaje de la vajilla o mantelería hasta convertirse en una alternativa a un armario cerrado, estas piezas ayudan a mantener el orden sin renunciar al estilo.
3. Para sacarle partido a la altura sin recargar visualmente la estancia, las vitrinas acristaladas son una solución estupenda. Permiten almacenar y decorar al mismo tiempo, exhibiendo tus objetos más preciados, manteniéndolos a la vista pero protegiéndolos del polvo. El vidrio aporta profundidad y mantiene la sensación de amplitud. ¿Quieres un truco?
4. Si tienes techos altos en una habitación infantil o juvenil, ¡estás de suerte! Puedes liberar metros cuadrados en el suelo para que los más pequeños puedan moverse a sus anchas. Lo mejor es que, además de las literas clásicas, hoy existen diseños muy completos para sacar partido al espacio y adaptarse al crecimiento de los niños.
5. A la hora de decorar un salón con techos altos, el papel pintado nos ayudará a aportar estilo y volumen. Si quieres crear la sensación de ‘bajar’ los techos, opta por diseños opulentos, colores llamativos o patrones geométricos. Un acierto seguro es este papel pintado de color natural y rosa con dibujos botánicos.
6. No te líes, no hace falta que te decantes por una lámpara de diseño. Pero si tienes techos altos, no puedes elegir lámparas pequeñas porque se quedarían ‘perdidas’ en el espacio. Una lámpara grande no solo te ayudará a conseguir la iluminación que necesitas, también se convertirá en el foco visual de la estancia. Esta lámpara de pie metálica con base de mármol en color blanco puede transformar por completo la estética de cualquier salón, haciendo que rebose estilo y elegancia. Y recuerda, la iluminación no es solamente algo funcional: define por completo la estética de tu hogar.
7. Los cuadros de gran tamaño ayudan a equilibrar proporciones en espacios amplios y también aportan personalidad. Puedes elegir una sola pieza que impacte o una composición vertical de varias obras alineadas que resalten la imponente altura de tus techos. Un buen cuadro no solo decora, también define quién eres. Fíjate en este enorme cuadro fabricado en lienzo sobre marco de madera.
Contar con una arquitectura que ofrece en una vivienda un techo de altura excepcional es una ventaja. El espacio se amplía, es más sencillo que se sienta luminoso y la decoración luce. Entonces, el techo es protagonista. Pero, también puede tratarse de una característica que aporte frialdad al ambiente si no se sabe trabajar con ella. La altura convencional de los techos en las viviendas no debe ser menos de 2,40 metros. Es la altura que se respeta en las construcciones o cuando hay que bajar los techos para crear un falso techo, por ejemplo, con el que igualar e instalar puntos de luz. Todo lo que sobrepase esa medida, puede ser considerado un techo alto. En viviendas con techos muy altos, de entre 3 y 4 metros, se puede aprovechar para crear un ambiente a lo alto, a modo de altillo. Según distancias, este puede tener una altura desde el nuevo suelo de entre 1,20 y 1,90 metros. Otra forma de sacar partido a un techo alto es hacer que una de las paredes destaque en decoración con un revestimiento llamativo, un cuadro de tamaño XL o una estantería que se prolongue a lo alto y a la que haya que acceder con escalera. Como las bovedillas. Este tipo de techos simbolizan la tradición, ya que eran muy utilizados en casas tradicionales en determinadas zonas de nuestro país. Se pueden crear desde cero para lograr ese guiño al pasado. Son techos llamativos que llenan bastante y que los espacios agradecen cuando el techo tiene altura, para no sentir su peso visual cerca de las cabezas.
Pintar el techo tiene un efecto dramático, sobre todo si se emplean tonalidades fuertes. También se puede empapelar. La idea de usar un color intenso es acercar visualmente el techo al suelo, para que no se sienta tan alejado aún teniendo una altura excepcional. Es una manera de hacer más acogedor y hogareño un espacio de techo alto. También es posible añadir vigas sin saturar el ambiente. Cuando el techo no es muy alto, las vigas han de quedar más pegadas, es decir, sobresalir menos. En el caso de una altura generosa, no hay problema en que "cuelguen" más. Un cerramiento acristalado de interior se lucirá más con un techo de gran altura. Ese extra de distancia favorece la creación de diseños más llamativos, ricos en detalles y en dimensiones. Es posible optar por puertas de diseño vertical que alcancen el techo o jugar con menor altura para las puertas a partir de un fijo acristalado en la parte superior. Cuando una estancia cuenta con un techo alto, la sensación de verticalidad que provoca una puerta diseñada de suelo a techo, como la que aparece en este cuarto de baño, integra el techo y genera más amplitud. Son diseño muy limpios que prescinden de molduras o límites, de manera que la puerta, cerrada, parece integrarse por completo en el tabique, solo marcada por la presencia del pomo.
Una buena forma de sacar partido a un techo alto es jugar con elementos que llenen el espacio que se genera sobre las cabezas. Para ello las lámparas son un buen recurso. Son ligeras y muy decorativas. Escoge diseños esculturales que llenen el espacio. Pueden caer más o menos según sea la distancia cubrir y también llenar con brazos y pantallas a lo ancho.
En un techo alto también es posible abrir ventanas. Aunque el espacio se sentirá espacioso y luminoso, se pueden crear claraboyas o aperturas de tejado para lograr una entrada extra de luz cenital. En este proyecto ideado por Rabbit Architecture + Interiors no faltan. Leer: ¡Comprobado! Esas camas con una estructura sobre el colchón se lucen más en habitaciones con techos altos. Así que si tu dormitorio tiene una altura excepcional, no dudes en llenar el espacio con un diseño de cama de este tipo, con dosel. No se trata solo de la clásica cama con cortinaje, hay diseños más contemporáneos y rectilíneos, que no llenan, pero sí "ocupan" visualmente más con la elevación del dosel.
Los techos de altura excepcional también favorecen el diseño de ventanas más altas que abren más espacio en las paredes. Con esta disposición es fácil llevar las cortinas o estores a puntos más elevados en la pared, desde los que cuelgan. De esta manera se juega con la verticalidad de las ventanas y los textiles que las visten, al tiempo que es posible combinar techos decorados con colores, revestimientos alistonados o molduras y artesonados, que enriquecen el techo y lo acercan visualmente.
Los techos altos son una característica arquitectónica deseada por su presencia imponente y, a su vez, una oportunidad única para transformar cualquier espacio en una experiencia estética y funcional extraordinaria. Uno de los beneficios más notables y perceptibles de las casas con techos altos es la mayor sensación de amplitud y luminosidad. Una de las ideas para aprovechar techos altos más prácticas en el hogar es la instalación de estanterías que lleguen hasta el techo. En salones o despachos, las estanterías altas permiten mantener el orden sin restar superficie útil al suelo. En cocinas o baños, añaden capacidad extra sin sobrecargar la estancia. Si buscas ideas para techos altos que transformen la arquitectura interior, considera incorporar un mezzanine o entrepiso. Las casas con techos altos ofrecen esta posibilidad única: añadir metros funcionales sin modificar la superficie del plano. En locales comerciales, los techos altos permiten captar la atención desde el primer vistazo. En tiendas, librerías o espacios culturales, los techos altos permiten construir vitrinas o áreas de exposición verticales que multiplican las posibilidades de exhibición sin saturar la planta baja.
Soluciones para controlar la reverberación del sonido en espacios grandes: Una de las principales desventajas de los techos altos puede ser la acústica deficiente, especialmente en espacios amplios con superficies duras. En el caso de oficinas, restaurantes o espacios de coworking, controlar el sonido es esencial para el confort de los usuarios. Existen en el mercado materiales fonoabsorbentes de diseño que se integran de forma sutil y armoniosa en la decoración, como techos tensados, nubes acústicas o revestimientos de fieltro. Una forma sencilla y eficaz de destacar los techos altos es a través de la pintura. Las casas con techos altos ofrecen la oportunidad de incorporar elementos arquitectónicos distintivos como vigas vistas, molduras decorativas o techos artesonados. Los techos altos son una auténtica joya arquitectónica que, bien aprovechada, puede convertirse en el corazón del proyecto de diseño.
En Coblonal, como estudio de interiorismo Barcelona, analizamos cada espacio de forma personalizada para extraer todo su potencial. Cuando los metros cuadrados escasean, hay que aprovechar el espacio a lo alto. Es una oportunidad idónea para crear ambientes a dos alturas. Por Alejandra Muñoz, Carla Domínguez Actualizado: 26/08/2024
