Niveles lingüísticos de las noticias: análisis de característicos y rasgos del lenguaje periodístico

El texto propuesto aborda de forma amplia las características del lenguaje periodístico, el papel de las instituciones lingüísticas y la influencia de los medios en la percepción de la realidad. A partir de las ideas presentadas, se organizan las secciones en torno a conceptos clave: claridad, precisión, concisión y la relación entre pensamiento y lenguaje; el impacto de las fuentes institucionales y las normativas de la Real Academia; y la influencia de los distintos soportes mediáticos (prensa, radio, televisión, medios digitales) en la elaboración de la noticia. El objetivo es describir, sin añadir datos externos, cómo se articula el lenguaje utilizado en el periodismo y qué rasgos lingüísticos lo caracterizan.

1) Rasgos fundamentales del lenguaje periodístico

El lenguaje periodístico se caracteriza por ser claro, directo y de fácil acceso, puesto que está redactado con la intención de que pueda ser leído por un lector medio y que, además, presta una atención discontinuada a la lectura. En las redacciones se utiliza un libro de estilo que sirve de guía a los periodistas de cada plantilla. Sin embargo, los peritos no disponen de esta herramienta, pero la obligación de expresarse correctamente requiere la misma validez que para los periodistas. La concisión responde a una serie de reglas. En la noticia se ordenan los datos en orden decreciente a su importancia, según la estructura de la pirámide invertida. Tiene que proporcionar las respuestas a las cinco W: what o qué, when o cuándo, where o dónde, who o quién y why o por qué, a las que debe añadirse también la h de how o cómo. La redacción de una noticia obedece a pautas rígidas, con poco margen para la creatividad. La noticia se compone de tres partes: título, lead o entradilla y cuerpo. El título puede incluir un subtítulo que suele ser una llamada de atención. El lead o entradilla es la esencia de la información, un párrafo inicial que resume los datos más importantes.

Transición

Estas características permiten que la información se comunique de forma eficiente, sin ambigüedades, y con estructura que facilita la lectura rápida y la comprensión general.

2) Funciones del lenguaje en distintos géneros periodísticos

El lenguaje periodístico puede ser creativo, pero nunca ambiguo o confuso. Entre las diferentes partes del texto debe existir una coherencia, es decir, que cada párrafo debe constituir una unidad ligada a una idea central (y no como un conjunto de enunciados inconexos entre sí). La cohesión nos habla de cómo se enlazan los distintos enunciados de un texto entre sí. En periodismo deben usarse las palabras estrictamente necesarias para expresar lo que se quiere decir sin dar lugar a equívocos. Se recomienda usar un vocabulario sencillo, pues son mensajes que están dirigidos al gran público, a un lector medio. Pero la sencillez no significa vulgaridad. El lenguaje debe estar próximo al de la comunidad de hablantes de nivel culto. Un lector medio puede retener en la memoria un máximo de palabras (35-40), por ello, deben escribirse frases breves que contengan una sola idea. Las frases cortas demuestran ser las más eficaces para transmitir un concepto.

La claridad del mensaje se consigue empleando un lenguaje que sea comprensible para todos, sin distinción de niveles de formación y culturales. Debe estar construido mediante estructuras gramaticales simples (“sujeto, verbo, complemento”). El lenguaje periodístico en los medios audiovisuales puede ser imaginativo pero nunca complejo por lo que salvo excepciones, deben evitar las figuras retóricas y las estructuras gramaticales propias de la escritura literaria. Precisión. El lenguaje en los medios audiovisuales debe ser preciso a fin de expresar sólo lo que se pretende decir y no dar margen para interpretaciones erróneas. Brevedad. Las frases cortas y construidas de modo directo son las más eficaces para transmitir una idea. La construcción ocasional de oraciones subordinadas tiene como fin evitar la monotonía de un lenguaje demasiado lacónico. Informar en positivo. El mensaje resulta más claro si se construye en positivo. Siempre que sea posible, deben evitarse las frases negativas. Por idéntico motivo, se prefieren verbos en positivo como, por ejemplo, “rechazar” en lugar de “no admitir” o “prohibir” en lugar de “no autorizar”.

3) Evolución y controles del lenguaje en las instituciones

La misión del Instituto Cervantes consiste en promocionar y enseñar la lengua española y las lenguas cooficiales de España para poder así difundir la cultura de los hispanohablantes. Por su parte, la Fundéu tiene como objetivo colaborar para promover el buen uso del español, especialmente en los medios de comunicación. El catedrático de la Real Academia de la Lengua, Salvador Gutiérrez, que actualmente ostenta la silla S, explica que la función de la RAE consiste en «preocuparse por el estudio del español y establecer normas relacionadas con la gramática y con el léxico». Dado que el lenguaje hablado va cambiando a diario por el uso que de él hacen los hablantes, esta institución «adecua las normas al idioma, para que sea uniforme, y elabora una ortografía sistemática y más acorde con la pronunciación». Es decir que, tanto respecto al significado de las palabras como a los usos gramaticales, va por detrás del lenguaje.

Sin embargo, en los últimos años, ha habido una polémica recurrente cuando se debate sobre si se deberían tildar o no el adverbio «solo» y los demostrativos «este», «ese» o «aquel». Gutiérrez explica que ya desde 1959 la Academia dejó de ponerle tilde a estas palabras, aunque «nunca ha impuesto que se elimine, sino que permite no ponerla». Si bien Javier Lascurain es consciente de que hay opiniones muy diversas al respecto, tiene claro que escribir correctamente supone escribir como lo marca la Academia. «Los cambios gustan poco porque, muchas veces, uno piensa que lo que aprendió es lo único bueno, lo único que sirve.

4) Influencia social y ética comunicativa en el periodismo

Tanto García Santa-Cecilia como Lascurain consideran que, en este sentido, la labor de los periodistas es fundamental. Santa-Cecilia ve al informador como «un intermediario entre el lenguaje deliberadamente manipulado y el lector, para que pueda acceder a la realidad de la manera más franca posible y que sea él quien decida si ese contenido le parece positivo o no». Por su parte, Lascurain destaca que esta labor es «uno de los problemas más graves a los que tiene que enfrentarse el periodista. Por falta de tiempo o de conocimiento lingüístico o sobre la materia, corre el riesgo de comprar esas expresiones y transmitirlas tal cual, por lo que al final hace lo contrario a su labor, que es contar la realidad para que su lector la entienda en su verdadera dimensión. Es decir que, para poder evitar una manipulación intencionada, los profesionales de la información deben manejar bien el idioma. A esto hay que añadirle su capacidad de influencia en la sociedad.

Tal y como señala Salvador Gutiérrez, «existe una tendencia a tomar como referencia a quienes nos hablan a través de un periódico, de una radio o de un libro. Una postura con la que coincide Javier Lascurain, quien añade que «cuanto mejor maneje el lenguaje un periodista mejor se entenderá su mensaje. Los medios de comunicación han sido un referente tradicional para la evolución de la lengua. Los ciudadanos aprenden o se familiarizan con ella a través de los medios. Un mal uso del lenguaje por su parte puede calar fácilmente en la sociedad.»

infografico de lenguaje periodistico y funciones

Desde el punto de vista del ejercicio periodístico, Lascurain afirma que la labor del profesional de la información «no se limita a contar cosas sino que lo relevante es saber qué cosas se cuentan y para qué». Una relación, la del pensamiento, el lenguaje y la manera en que se accede a la realidad, que ya definió Platón en el siglo IV antes de Cristo: «La forma en que estamos obligados a conducir las conversaciones influirá de manera decisiva en las ideas que podamos expresar convenientemente».

tags: #cual #es #el #nivel #linguistico #de