Cómo afilar formones y herramientas con piedras al agua: guía práctica y recomendaciones

Cómo afilar tus formones y herramientas con piedras al agua. Es normal que las herramientas eléctricas vayan teniendo cada vez más sitio en nuestros talleres aunque no nos dediquemos a esto y sólo sea un hobby, pero del mismo modo que nos gusta tener las herramientas más potentes del mercado y los mejores accesorios, las herramientas manuales tienen su cuidado y mantenimiento. Afilar las herramientas es un DEBE que no puede faltar.

Con un formón, escoplo o cepillo afilado correctamente, no sólo lograremos resultados óptimos, si no que le estaremos sacando todo el provecho a la herramienta y no dará lugar a frustraciones, o faltas de seguridad. En esta ocasión vamos a afilar nuestros formones de manera manual con piedras japonesas al agua y una piedra de polvo de diamante. Vamos a utilizar una guía de afilado, y lo vamos a hacer todo en una mesa de afilado donde podremos tenerlo todo siempre disponible y seguro, pero que nos ocupe poco. ¡El espacio es primordial en un taller!

Antes de empezar a afilar debemos sumergir la piedra en agua durante 10 minutos. A lo largo de todo el proceso iremos lubricando la piedra con más agua, así que debemos tener cerca un difusor o un vaso para poder ir mojando poco a poco la superficie. El afilado se basa en ángulos de ataque del acero con la piedra. Nosotros vamos a usar el método del DOBLE BISEL.

Posterior a esto, el curso que tiene Israel Martín (La cabra en la escalera) en Domestika también trata el tema aunque introduce variaciones. Vamos a basar todo en dos ángulos: 25° para el bisel principal y 30° para el microbisel. Para lograr estos ángulos debemos colocar el formón en la guía de afilado y que sobresalga de la misma 40mm y 30mm respectivamente. Si la herramienta es nueva y nunca la hemos afilado, tenemos que asegurarnos que la espalda del formón está completamente plana. Para ello y aprovechando que tenemos una piedra de polvo de diamante, vamos a rectificarla con ella. No es necesario hacerlo en toda la espalda, con rectificar los 5 primeros centímetros es más que suficiente. En primer lugar vamos a atacar con el ángulo de 25° e iremos haciendo pasadas de delante hacia detrás presionando de manera uniforme en todo el ancho del formón. No hay que hacer presión en la guía de afilado, ni en el mango.

Cambiamos el ángulo de ataque y por lo tanto la distancia del formón en la guía. Lo que no vamos a variar es el grano de la piedra. Nos mantenemos en 6000. Este método nos permite afilar sólo el microbisel cuando vayamos a trabajar y no tener que afilar el bisel de menor ángulo. Nos ahorra tiempo y esfuerzo. Poco a poco nos acercamos al filo final, y nos daremos cuenta de ello cuando aparezca la REBABA. La rebaba es la unión entre la espalda de nuestra cuchilla y el microbisel, pero debe desprenderse sola. Si forzamos esta situación podemos dañar el filo que estamos creando. Es perceptible al tacto y la quitaremos haciendo pasadas alternas entre el microbisel y la espalda. De nada nos sirve cortar papel con la cuchilla. Estas herramientas son para madera y es en madera donde debemos probarlas, y concretamente en la testa.

Es cierto que hay varios factores que influyen en el afilado como el material del formón, la aleación o no que lleven, la dureza que tengan y la calidad de las piedras. Por todo esto se debe acudir a tiendas especializadas como Comercial Pazos. Aquí tienes todos los datos de Comercial Pazos. Recibirás una atención especial tanto física como telefónicamente. Es referencia a nivel europeo en distribución de herramienta, útiles y accesorios para trabajar con madera en todas sus vertientes. En Pazos puedes afilar todo lo que corta, desde formones a serruchos, pasando por discos de corte, fresas y un largo etcétera.

¡Aquí tienes otra entrada que quizás te pueda interesar! Los formones o cinceles de carpintería son herramientas básicas para trabajar la madera. Permiten realizar multitud de tareas, desde hacer encajes hasta tallar pequeñas esculturas. De hecho, podríamos afirmar que son el equivalente del pincel para el pintor. Por ello, es más que recomendable que dispongas de unos formones de calidad si quieres realizar un proyecto de manera eficiente y profesional.

Pero, ¿cómo podemos diferenciar entre un buen formón y otro que no lo es? Actualmente, existe un amplio abanico de marcas y fabricantes de formones. Internet y el comercio internacional ha abierto las puertas a nuevos productos, sobrepasando la oferta local tradicional. Marcas europeas míticas como Pfeil o Robert Sorby ahora compiten no solo con productos de bajo coste realizados en Asia, sino también con otros fabricantes norteamericanos o japoneses. En este escenario global, es difícil saber que opción nos conviene más, incluso si llevamos años dedicándonos a la carpintería. Y es que no son pocas las marcas occidentales que han decidido trasladar su producción a países asiáticos con tal de reducir costes.

Tanto si eres profesional como aficionado, es importante que tengas en cuenta dónde y cómo se ha realizado el formón que quieres comprar. Así también, debes evitar caer en el tópico comercial de que los formones más caros son los mejores. Por ello, te aconsejamos que leas nuestro post sobre mejores marcas occidentales y japonesas, así como las diferencias que existen entre ambos. Para elegir correctamente unos formones de calidad debemos prestar atención a las propiedades del acero con el que está hecha la hoja. Es la parte más importante de la herramienta, por lo que sus características deben coincidir con nuestras necesidades. Como hemos visto al principio, si bien existe un pincel para cada tipo de trazo y pintura, también existe un formón para cada trabajo y tipo de madera. Invertir en variedad nos permitirá conocer que formones se ajustan mejor a cada tipo de proyecto y a nuestra manera de trabajar.

En occidente, uno de los mejores aceros sigue siendo el de Sheffield (Inglaterra), utilizado por las principales marcas de Reino Unido. Este acero presenta una dureza media-alta que permite cubrir la mayoría de trabajos. Al otro lado del Atlántico, Veritas, Lie-Nielsen o Blue Spruce han desarrollado su propio acero a través de innovadoras combinaciones y métodos de forjado. Ello les permite ofrecer un acero mucho más duro y resistente. Por su parte, en Japón encontramos otra gran diversidad de opciones, ideales para los más exigentes. Artesanos con una larga tradición familiar en la forja del acero realizan formones por encargo siguiendo su propia técnica. Cada generación mantiene el secreto, el cual se transmite a los descendientes tras un largo aprendizaje adquirido con experiencia y disciplina. Esto ha permitido dominar hasta la perfección el acero azul y blanco, el cual se endurece hasta los 65 HRC. Cabe señalar que esto obliga a un afilado especial a mano. En cualquier caso, los formones de calidad más recomendables son los forjados a mano. Este proceso permite trabajar cada pieza de acero a medida, una a una, y corregir cualquier desviación. Aunque su elaboración es más lenta y requiere cierta experiencia, se alcanzan las más altas prestaciones y detalles.

No menos importante es la composición y forma del propio formón. Tipo de mango. Los de madera son los más recomendables ya que transmiten la fuerza con mayor control y precisión. Debes tener en cuenta que si vas a golpear los formones con un martillo, lo mejor es optar por un formón con mango de plástico duro o con base de acero. Tamaño del mango. Para un buen agarre, mango debe ajustarse a la forma y tamaño de nuestra mano. Los formones occidentales suelen ser más ergonómicos que los japoneses pero, una vez más, dependerá de nuestro gusto y estilo. Por ello, aconsejamos que pruebes primero el modelo que has seleccionado. Tipo de unión entre hoja y mango. Como vimos, determinará la transmisión de fuerzas en cada golpe. Forma de la hoja. Antes de realizar cualquier compra, necesitaremos tener claras las diferencias entre un formón, un escoplo, una gubia de talla y un cincel de construcción. Cada uno cuenta con medidas y diseños de hoja específicos. Dureza y elasticidad de la hoja. A mayor dureza, menor elasticidad. Por ello, existen formones con dureza diversa, capaces de adaptarse a los diferentes tipos de madera. Así, los aceros más duros van destinados al trabajo de las maderas más duras o resinosas. Por el contrario, los formones de dureza media-alta, de entre 50-60 HRC, permiten trabajar la mayoría de maderas. Al ser más “elásticos”, facilitan su conducción a través de las vetas de la madera. Además, son más fáciles de pulir y normalmente también son más económicos. En resumen, si buscas formones de calidad deberás valorar diversos factores, más allá de la marca y el precio. Como en muchos otros productos, también dependerá de cada cliente y el tipo de trabajo que vaya a realizar. Y recuerda, si tienes alguna duda, nos encantará ayudarte en tu elección. En Labois nos encantará escuchar tu experiencia y la historia de tu proyecto. Y recuerda que si buscas asesoramiento en marketing para tu negocio, te ofrecemos consultorías personalizadas, donde te ayudaremos a conseguir tus objetivos y hacer que tu negocio sea rentable.

Buenas. Querría iniciarme en el mundillo, ¿conocéis alguna opción económica en tienda online (amazon por ejemplo)? Excelente contenido, muy buenos consejos para comprar formones de calidad.

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