La cementación es el proceso clínico de unir 2 partes a través de un cemento, es decir, unir una restauración indirecta al sustrato dentario por la acción de un agente cementante. Ahora bien, un aspecto clave para la cementación correcta, es el espacio entre la restauración fija indirecta y el diente, ya que es este el espacio que se rellenara con un cemento. El cemento es el agente que ayudara a mantener la prótesis en su lugar. El cemento no adhesivo sirve principalmente para llenar el espacio y evitar la entrada de fluidos. Este se utiliza sobre superficies con pozos, proporcionan una unión micromecánica efectiva, la fuerza tensional en dichas uniones puede exceder en ocasiones la fuerza cohesiva del esmalte.
Ello permite el empleo de preparaciones dentarias menos extensas, como son carillas de cerámica y prótesis adheridas con resina. La adhesión molecular implica fuerzas físicas. Los cementos mas nuevos como los policarboxilatos y los ionómeros de vidrio, poseen algunas propiedades adhesivas, aunque esto se ve limitado por la fuerza cohesiva relativamente baja. Biológicamente hablando. Desde el punto de vista biológico, un cemento debe ser compatible y tener leve interacción con los tejidos dentarios, no ser toxico y poseer bajo potencial alergénico. Propiedades mecánicas. Un aspecto importante en el diseño de una restauración indirecta, es su resistencia, propiedad que asegura que la restauración resistirá frente a los diversos tipos de fuerzas que acatarán sobre ella y producirán deformaciones durante la fase elástica de los materiales. En este punto el agente el agente de cementación participa activamente en el proceso de absorción de las fuerzas y disipación hacia las demás estructuras de soporte.
Grosor de la película. Radiopacidad. Consistencia. Tiempo de trabajo extraoral. Tiempo de endurecimiento. Expansión. Translucidez. TIPOS DE CEMENTO. IONÓMERO DE VIDRIO. Los cementos de ionómero de vidrio se utilizan para restauraciones metal-porcelana y porcelana. CEMENTO DE IONOMERO DE VIDRIO MODIFICADO CON RESINA. Combinan la fuerza y la insolubilidad de la resina con la liberación del flúor del ionómero de vidrio. CEMENTO RESINOSO. Este tipo de cemento contiene principalmente polímeros a los que se les añadió un relleno reduciendo la expansión termina que se ocasionaba junto con la absorción de líquidos. EN CONCLUSION. ¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

La guía continúa con recomendaciones prácticas para diferentes situaciones clínicas y materiales, enfatizando que la elección adecuada depende del tipo de restauración, el material de la cerámica o metal-cerámica y la retención mecánica de la preparación. Este enfoque ayuda a evitar errores comunes como grabar zirconio con fluorhídrico o cementar una carilla con cemento convencional. En el laboratorio se puede acordar qué parte del protocolo viaja ya tratada y qué queda para la clínica, permitiendo una cementación más predecible y eficiente.
CORONA 👅 METAL PORCELANA Pasos Cementación #coronadental
Fundamentos del cementado y clasificación
Para odontólogos conservadores y rehabilitadores, el cemento dental se define como el material formado por la mezcla de diferentes componentes, generalmente polvo y líquido, el cual en estado fluido se aplica entre dos superficies y fraguan en un tiempo útil, adquiriendo resistencia mecánica y tenacidad. Estos cementos cumplen objetivos como mantener en posición la restauración durante un tiempo indefinido y evitar la microfiltración entre el material cementante y el diente. En el cementado dental se da un principio fundamental que es la fricción entre el diente y la restauración, y para que sea correcto deben cumplirse ciertos requisitos como la resistencia a la solubilidad y espesor mínimo de la película, de tal manera que la disolución por acción de la saliva y exposición al medio oral sean mínimos.
Este proceso de cementado consiste en la unión de tres superficies: Diente, Cemento, Prótesis. A esta adhesión se le define como la fuerza químico eléctrica, generada entre dos materiales de distinta composición química. Con lo cual, dependiendo de esto, los cementos pueden ser clasificados en dos grandes grupos: convencionales o no adhesivos y adhesivos. Ambos grupos ejercen fricción entre las superficies a relacionar, aunque entre ellos hay una serie de características que los diferencian. Los cementos adhesivos tienen la capacidad de adherirse mejor a las irregularidades de las superficies y tejidos dentarios, mejorando su capacidad de retención y sellado marginal. Los cementos dentales convencionales tienen una retención mecánica y no son capaces de interactuar íntimamente con los pilares dentales.
Para el caso de los cementos de restauraciones fijas, el objetivo principal es sellar el espacio virtual ubicado entre la preparación y la restauración, con lo cual se aumenta la superficie de fricción y la retención. El cemento dental, además de unir superficies, debe actuar como una barrera para evitar la filtración bacteriana y fluidos orales. Para lograrlo debe ser un material resistente a los agentes externos. La mayoría de los cementos usados en odontología se suministran en dos componentes: en polvo, líquido; Pasta A-Pasta B, o cápsulas para automezcla a excepción de los cementos de resina.

Qué cementos conviene usar según la restauración
En la odontología restauradora, para coronas y puentes sobre preparaciones retentivas, el cemento convencional con vidrio ionómero modificado con resina es una vía muy utilizada y tolerante. Si se quiere unión química adicional se puede usar cemento de resina autoadhesivo como término medio práctico. En zirconio, no se debe grabar con ácido fluorhídrico; el tratamiento correcto es el arenado suave con alúmina y un primer con monómero MDP, que crea unión química con el óxido de zirconio. En cerámicas vítreas, el grabado con ácido fluorhídrico es el paso clave, seguido de silano para unir la cerámica y la resina. Para carillas, incrustaciones y piezas finas, la vía adhesiva es la norma y se recomienda un cemento de fotopolimerización por estabilidad de color.
El laboratorio puede dejar resuelto parte del protocolo: interior del zirconio puede llegar arenado, la cerámica vítrea puede llegar grabada, y cada pieza puede acompañarse de indicación de cementado por escrito. Este acuerdo evita errores caros y facilita un flujo de trabajo más predecible. En pilares con perno o muñón oscurecido, la opacidad del cemento se coordina con la guía de endodonciados. Para protocolizar, contacte con el laboratorio y defina qué llega tratado y qué queda en clínica.

Preguntas frecuentes sobre cementos
¿Con qué se cementa una carilla de porcelana? Por vía adhesiva siempre: grabado con ácido fluorhídrico, silano y cemento de resina, preferiblemente de fotopolimerización por su estabilidad de color, validando el efecto óptico con pastas de prueba. Un cemento convencional no retiene ni refuerza una carilla.
¿El zirconio se graba con ácido fluorhídrico? No: el zirconio no es una cerámica grabable. Su tratamiento correcto es el arenado suave con alúmina y un primer con monómero MDP, que crea la unión química. El grabado con fluorhídrico no mejora la adhesión al zirconio.
¿Sirve el cemento autoadhesivo para todo? No. Es una opción práctica excelente en coronas y puentes sobre preparaciones razonablemente retentivas, sobre todo de zirconio o metal. En carillas, incrustaciones y piezas sin retención mecánica hace falta la vía adhesiva completa, con tratamiento de la pieza y adhesivo dentinario.
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Notas finales del laboratorio y endodoncia
Para protocolizar, el laboratorio describe qué llega ya tratado y qué queda en clínica, facilitando la coordinación entre laboratorio y clínica para resultados predecibles y duraderos.