El aislamiento térmico ha dejado de ser un mero detalle constructivo para convertirse en un elemento estratégico del diseño arquitectónico.
Evolución normativa en España y Europa
En España, la normativa sobre eficiencia energética ha evolucionado significativamente en los últimos años, reforzando las exigencias de aislamiento térmico.
El Código Técnico de la Edificación (CTE), a través de su Documento Básico de Ahorro de Energía (DB-HE), ha impulsado un aumento de los espesores de aislamiento y la incorporación de materiales avanzados, alineándose con las tendencias europeas.
Esta transformación normativa obliga a diseñar edificios que mantengan un confort térmico estable con un consumo energético reducido.
Innovación y eficiencia en la construcción
La crisis energética y el aumento de los costes de los recursos han acelerado la adopción de materiales innovadores y técnicas constructivas más precisas.
Hoy, el aislamiento térmico forma parte de un sistema integral que interactúa con la orientación, ventilación y uso del edificio, optimizando tanto la eficiencia energética como la habitabilidad.
La integración de estas soluciones permite a los arquitectos equilibrar rendimiento, estética y sostenibilidad en cada proyecto.
Hacia una arquitectura sostenible y confortable
Los profesionales del sector enfrentan el desafío de crear edificaciones que respondan a las condiciones climáticas, garanticen durabilidad y ofrezcan confort a los usuarios.
La arquitectura Passivhaus, establece unos grandes espesores de aislamiento para nuestros edificios, si queremos vivir mejor con menos energía, sin importa la procedencia de estos aislamientos.
Cuando pensamos en aislamientos muchas veces se recurre a los paneles aislantes EPS o XPS, que pueden ser reciclados, pero son más contaminantes y menos sostenibles.
Pero podemos aprovechar esta oportunidad para sacar a la luz nuestro amor por el planeta, y tomar decisiones, en este sentido.
Elegir aislamientos sostenibles, es una forma sencilla, y eficiente, en la lucha contra el cambio climático.
Esta es la razón de he creído conveniente escribir un artículo en este sentido, dado que la partida de aislamientos, es importante en las Passivhaus.
Materiales aislantes sostenibles
A continuación detallaré una serie de materiales aislantes sostenibles, que podrás incorporar a tu proyecto:
Panel aislante térmico de Fibra de Madera
Dentro de los aislamieentos sostenibles el más conocido es el compuesto por paneles de fibra de madera. Se trata de un producto procedente de los residuos generados por aserraderos y otras industrias de la madera y suelen utilizarse como aislantes térmicos.
Este material se obtiene mediante la incorporación de aditivos, sobre todo un antimoho. Es un material muy ligero y manejable que se puede cortar con mucha facilidad, adecuando su uso en obras.
De todos los materiales usados como aislantes, los paneles de madera son los que tienen una mayor inercia térmica, lo cual es muy beneficios para que el calor diurno del verano, no llegue al interior de la vivienda, acumulándose en el interior del muro.
Dependiendo de su densidad, podemos utilizarlo tanto, en cubiertas, en los trasdosados, o en el sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE) uno de los mejores métodos que existen en la actualidad para aislar correctamente una vivienda, que mejor que hacerlo que con un aislante ecológico y 100% reciclable, dado que se presentan en forma de tablero y planchas rígidas y semirrígidas, muy fáciles de cortar, y con machihembrado o solapa.
Se fabrican aprovechando los restos de podas y del procesamiento de la madera.Las fibras, además, regulan la humedad y dejan transpirar, evitando el efecto de pared fría que ocasiona “lagrimeo” y humedad.
Celulosa
Otro tipo de los aislamientos sostenibles más comunes en la construcción de una Casa Pasiva, es la fibra de celulosa de papel reciclado, es uno de los más respetuosos con el medio ambiente.
Este tipo de aislamiento está realizado con residuos de papel, tratado con sales de voraz que le proporcionan propiedades ignífugas, insecticidas y anti fúngicas.
La fibra de celulosa se comporta como la madera, equilibrando las temperaturas máximas y mínimas del día en verano y protegiendo del frío en invierno.
Su desfase térmico es de entre 8 y 10 horas, y además presenta un coeficiente de aislamiento acústico muy por encima de los aislamientos tradicionales.
Corcho
Desde mi punto de vista un excelente aislamiento sostenible, con muy buenas cualidades como aislante acústico también.
Puede presentarse en forma de planchas y rollos de corcho natural, de aglomerado de virutas de corcho o de corcho expandido y también en forma de gránulos.
El corcho tiene la ventaja de ser impermeable y no se pudre en presencia de agua. Además, puede aguantar presiones y cargas sin deformarse.Además, es M0. por lo que no propaga la llama, en caso de incendio.
Es por ello que es uno de mis favoritos.
- Dónde puedes usarlo: en los muros, en cubiertas inclinadas y planas, incluso si están ajardinadas; en el suelo del interior de la casa y en paredes y suelo del sótano. También se sirve a granel, siendo muy interesante su aplicable en muros de entramado ligero de madera, o es perfecto o sobre la solera, entre rastreles para colocar una tarima de madera.
Algodón o panel geotextil
Con restos reciclados de tejidos a base de algodón se fabrica un excelente aislamiento sostenible en forma de rollo, manta o panel semirígido, según la densidad y el grosor que tenga. Es buen aislante térmico y acústico.- Dónde puedes usarlo: en tabiquería hueca, altillos, buhardillas, falsos techos, bajo el suelo de tarima, etc. tanto en forma de rollo y panel como a granel, que se puede introducir en forma libre, a granel, en las cámaras de las fachadas mediante insuflado mecánico.No debe ponerse en zonas bajas de edificios, con problemas de capilaridad, porque no resiste la humedad, perdiendo su capacidad aislante.
Lana de oveja
Dentro de los aislamientos sostenibles naturales unos de los más fáciles de utilizar, es la lana de oveja.La lana de oveja es un aislamiento natural altamente eficaz que ha sido utilizado durante siglos como aislante térmico.
Dentro de sus principales ventajas podemos destacar que es transpirable sin comprometer su eficiencia térmica , lo que permite que la vivienda respire ayudando a crear ambientes secos y a evitar daños en los materiales que conforman los cerramientos, ayudando a prevenir la condensación en cámaras de aislamiento gracias también a sus propiedades higroscópicas cuando aumenta la temperatura exterior, las fibras se calientan, liberan humedad y se enfrían, refrescándose el ambiente. Por el contrario, cuando disminuye la temperatura exterior las fibras se enfrían, absorben humedad y se calientan. la lana de oveja puede albergar humedad correspondiente a un 33% de su peso.Otra ventaja a destacar es su durabilidad. Siempre que su colocación haya sido correcta mantiene su densidad y cohesión durante décadas.
Cáñamo
De la planta del cáñamo se obtienen unas largas fibras muy resistentes, con unas propiedades aislantes térmicas y acústicas muy importantes, y que no necesitan tratamiento contra los insectos. Esta aislamiento sostenible, se presenta en forma de rollos, placas, mantas o a granel y, aunque su precio es algo más elevado que el de otras soluciones ecológicas, en la bioconstrucción se valoran mucho sus propiedades reguladoras de la humedad, pudiendo albergar un 15% de su peso .
Algas de posidonia
Para muchos habitantes de zonas costeras las algas varadas no son más que una inconveniencia. Pero según han descubierto unos Investigadores alemanes este materia natural puede utilizarse de aislante de edificios, si le damos la forma adecuada.Las playas del Mediterráneo se llenan durante otoño, invierno y primavera de pequeñas bolas de algas procedentes de la planta Posidonia oceánica. Aunque esta materia natural abundante y renovable se considera un residuo y acaba normalmente en el vertedero, Por tanto su reciclaje como material aislante le hace muy adecuado, además de ser prácticamente ignífugas y resistentes al moho. Además. tiene una gran inercia térmica llegando a almacenar -2 502 julios por kilogramo kelvin (J/kgK),Su uso principal es como relleno de muros de entramado de madera, aunque también podemos colocarlo como aislamiento de techos, fachadas, muros interiores y techos de sótano.
Colchón Radicular
Es un aislamiento para muros hecho con raíces de granos que no solamente es natural, sino que supera en muchos aspectos a los clásicos que se usan actualmente como la fibra de vidrio y el poliuretano.La gracia que tiene es que es más térmico que la lana mineral, y que el poliuretano, que son los mejores aislantes hoy en día, pero al mismo tiempo es acústico, cosa que los otros materiales no tienen y además tiene alta resistencia a la llama. siendo M0.
Aislamientos sostenibles: dos términos de moda que juntos se amplifican. Como primer acercamiento, podemos mencionar los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la ONU para 2030. En ocasiones se consideran sostenibles actuaciones en la edificación que no cumplen todos los requisitos para ser considerados “edificios sostenibles”, como un edificio de espejos, que se funde con el entorno pero pagando un alto precio ambiental, un edificio “verde”, pero solo en su color, o una construcción realizada con productos naturales no industriales, pero con una baja habitabilidad.
Quizás la definición más aceptada de sostenibilidad sea “satisfacer necesidades presentes sin comprometer necesidades futuras”.
A la hora de elegir un material de aislamiento térmico, existe una oferta muy variada. Entonces, ¿Qué ocurre? La fabricación, distribución e instalación de cualquier producto de aislamiento requiere energía, agua, productos de embalaje, etc. y genera residuos tanto en la fabricación y la instalación como al final de su vida útil.
Para conocer el impacto ambiental de cada producto de aislamiento podemos consultar la Declaración Ambiental de Producto (DAP). Deberá estar realizada según la Norma UNE-EN 15804: Sostenibilidad en la construcción. Declaraciones ambientales de producto. Hay varios métodos para calcular el consumo de un edificio durante su vida útil. La herramienta oficial en España es HULC, la Herramienta Unificada Líder Cálener, pero además de esta herramienta hay otros estándares más exigentes como el Passivhaus, y otros sellos que certifican características concretas como el WELL, LEED, BREAM o VERDE.
Alta durabilidad: El aislamiento rara vez se sustituye o repara, por tanto debe mantener sus prestaciones a lo largo de toda la vida útil del edificio. Es decir, los aislamientos sostenibles deben mantener sus características térmicas, no deben sufrir condensaciones, tienen que ser resistentes a la humedad, deben mantener un mínimo de estabilidad dimensional y deben ser inertes al paso del tiempo.
Madurez técnica: Hemos de saber hoy qué pasará con los aislamientos sostenibles dentro de 50 años. Todos los materiales aislantes generan un impacto negativo sobre el medioambiente en el proceso de fabricación, embalaje, transporte, instalación y deshecho, y un impacto positivo en su fase de uso. Cuando hablamos de aislante térmico nos referimos a la utilización de materiales con una gran capacidad de reducir los flujos de calor a través de ellos, como cubiertas, suelos o muros.
Las normativas y estándares de la edificación cada vez enfatizan más la importancia de un buen aislamiento térmico. Por ejemplo, los edificios que cuentan con el certificado Passivhaus se centran, sobre todo, en conseguir estar perfectamente aislados del exterior para conseguir reducir las necesidades de calefacción y refrigeración al máximo. Y, de esta forma, contribuir a una mayor eficiencia y ahorro energético.
Son tres los pilares de un buen aislante térmico. El primero es la conductividad térmica, la propiedad física de algunos materiales capaces de transmitir calor. Es decir, de permitir el paso de la energía cinética de sus moléculas a otras sustancias adyacentes. El segundo es la resistencia térmica, su capacidad para oponerse al flujo de temperatura. Así, para medir la capacidad de aislar de un material, necesitamos conocer su valor de conductividad térmica. Cuanto menor sea, mayor capacidad de aislamiento tendrá. Por otro lado, también es importante conocer su resistencia o transmitancia térmica. Esto es, para que un material sea un buen aislante, debe de tener una gran resistencia o una baja transmitancia. Además, hay que tener en cuenta que, lo que hace que un material sea un buen aislante es su capacidad de poseer aire en su interior, no las propiedades del material en sí.
Como decíamos antes, uno de los principios del estándar Passivhaus es el aislamiento de los inmuebles. El edificio debe ser capaz retener el calor cuando el ambiente exterior es más frio que el interior. Y, viceversa, retener el frío cuando el ambiente exterior es más caluroso que el interior. Así, un buen aislamiento contribuye a reducir el calor en el interior durante el verano, disminuyendo la necesidad de utilizar aire acondicionado.
Por supuesto, las condiciones exteriores no son constantes las 24h del día y varían mucho dependiendo de la zona geográfica. Las pérdidas y ganancias de calor de un edificio dependerán, en gran parte, del clima exterior. No obstante, para garantizar un nivel óptimo de aislamiento siempre se debe realizar un análisis especializado.
Disponibilidad de materiales y criterios de sostenibilidad
La característica más común de los aislantes sostenibles es que son saludables y que, por supuesto, reducen la huella ambiental. Además, normalmente gozan de una larga duración, son reciclables y biodegradables.
Corcho. Gracias a su estructura alveolar, el corcho es un material muy resistente a las lluvias y a las altas temperaturas. Además, resiste muy bien el paso de los años y es muy adecuado para revestir paredes y suelos.
Lana de oveja. Sus propiedades higroscópicas hacen que este material absorba la humedad ambiente, o la desprenda, según la necesidad de la temperatura del entorno.
Madera. Es un excelente aislante térmico debido a su estructura celular. Las fibras que la conforman no acumulan el calor, y es uno de los materiales más sostenibles del mercado.
Algas marinas. Pueden ejercer como material aislante sin necesidad de utilizar productos químicos ni de realizar un proceso industrial complejo. Son idóneas para su uso en el interior de las viviendas y además, poseen la capacidad de almacenar un 20% más de energía que la madera.
Lino. Este material es el óptimo si queremos aislar tanto de forma térmica como acústica, aunque no es recomendable en ambientes muy húmedos.
Algodón. Esta fibra textil vegetal tiene una gran elasticidad y una gran resistencia al aplastamiento. Existen un gran número de opciones para poder aislar un edificio de manera sostenible.
Espumas ecológicas. Algunas espumas de poliuretano han sido reformuladas para incluir componentes vegetales en su fabricación.
Ubicación geográfica: Las necesidades térmicas varían según el clima. El aislamiento térmico sostenible no es sólo una opción viable, sino una necesidad en la lucha contra el cambio climático. Invertir en estos materiales es apostar por un futuro más eficiente, saludable y responsable.
El aislamiento térmico sostenible es una forma concreta en la que cada persona, arquitecto o empresa puede contribuir a un planeta más limpio y habitable. En Ignifugaciones Generales somos especialistas en soluciones de aislamiento térmico. El aislamiento juega un papel fundamental en la construcción sostenible. El aislamiento en construcción sostenible resulta imprescindible, puesto que permite lograr edificaciones eficientes, así como una correcta impermeabilización. El objetivo es alcanzar un gasto reducido de energía a lo largo de la vida útil del edificio.
El poliuretano es una solución aislante muy robusta, que aísla térmica y acústicamente con eficacia. Su estructura garantiza la impermeabilidad al agua, la estanqueidad al aire y la resistencia a microorganismos. Con él se consigue una capa continua, sin juntas ni solapes, que rellena huecos y soluciona fisuras y grietas, suprimiendo así los puentes térmicos.
Una de las grandes ventajas de los sistemas de poliuretano para el aislamiento en construcción sostenible es su durabilidad, que los convierte en una opción muy rentable. Además, permanecen inalterables a lo largo del tiempo, y apenas necesitan mantenimiento. A todo esto hay que añadir que el poliuretano alcanza sus más altas prestaciones térmicas con capas de muy poco espesor, con relación a otros materiales, por lo que no supone reducción alguna del espacio interior. Asimismo, el poliuretano es un material sostenible, dado que las emisiones que genera su producción son compensadas por su larga vida útil, porque no necesita materiales auxiliares como adhesivos o anclajes y porque su instalación apenas produce residuos. Además, el poliuretano es reciclable, sirviendo para múltiples aplicaciones tras su procesamiento. En definitiva, el poliuretano es protagonista del aislamiento en la construcción sostenible, porque aporta beneficios a nivel medioambiental, económico y social.
Se acerca el invierno y nos fijamos en el aislamiento de nuestras viviendas. El confort térmico es una de las características más importantes para tener en cuenta. Son saludables. Al ser naturales, los aislantes son más respetuosos con el medio ambiente y con nuestro cuerpo, no conteniendo ningún componente tóxico.Poseen una gran capacidad aislante térmica, superior a los aislantes tradicionales. Su capacidad térmica es tres veces mayor que la de los aislantes térmicos convencionales.
Existen múltiples materiales sostenibles que ayudan a que nuestras viviendas sean saludables y sostenibles. Algunos los encontramos en la construcción tradicional y otros se obtienen gracias a la ciencia y la investigación que encuentran nuevos usos a materiales naturales.
¿Qué nos deparará el futuro en cuestión de sostenibilidad? ¿Cuáles son los aislamientos sostenibles que pueden reducir la huella de carbono?
Casos y conclusiones prácticas
La construcción tradicional ha levantado millones de hogares a lo largo de la historia, pero también ha dejado a su paso un rastro de consumo voraz en los recursos naturales. Las añejas prácticas exigían un cambio radical. Un giro hacia un enfoque constructivo diferente. Uno que brindara refugio, sí. AbrigaNature se presenta como la vanguardia de esta revolución. Porque la respuesta a la crisis ambiental no es sinónimo de sacrificar nuestro deseo de un hogar confortable.

Aislamiento Térmico en vivienda Passivhaus
tags: #aislamiento #arquitectura #sostenible